Trabajar en Housekeeping

Nuestra sociedad está preparada para pensar que limpiar baños es lo más bajo en lo que puede caer una persona. Algunos llegan a creer que la vida se divide en estudiar o limpiar baños, algo que creo que es no solo estúpido sino también ignorante. Limpiar baños no es más que un trabajo como cualquier otro, tan digno como ser abogado, recepcionista, vendedor de ropa o economista. Y de hecho, para desmitificar muchas cosas, nosotros elegimos hacerlo y no podemos estar más felices de haber tenido esa experiencia. Sí, trabajar en housekeeping era una de las cosas que sí o sí queríamos hacer en Australia.

Algunos tal vez se pregunten si de verdad queríamos ser los “mucamos de turno“, si “limpiar la mugre ajena” nos resultaba/resultó más divertido que insoportable y, sobre todo, cómo puede ser que ese trabajo fuera una de nuestras prioridades. Y mi respuesta es que sí a todo.

Pero empecemos por el principio. Para los que no saben o anduvieron distraídos, estuvimos viviendo en la montaña durante cuatro meses y medio para trabajar como housekeepers en el resort del Ski Mount Hotham, en Victoria, Australia (sí, porque en Australia también hay invierno y nieve y todas esas cosas que viene de la mano con temperaturas bajo cero).

¿De qué se trata todo esto?

Trabajar en housekeeping básicamente significa ser el personal de limpieza. A diferencia de lo que nosotros teníamos en mente, el resort no era un hotel sino casas y departamentos desparramados por todo el área del Parque Nacional (The Alpine National Park) que ocupaba el centro de ski. Tampoco teníamos un carrito de esos en los que podíamos llevar todas las cosas que necesitábamos para limpiar y mucho menos estaríamos todo el día super presentables y pulcros para darle una buena impresión a los huéspedes y visitantes que andaban dando vueltas por ahí.

Durante los dos primeros días tuvimos un curso de preparación, que fue pura teoría y autobombo de la empresa. Al tercero, ya estábamos limpiando y empezando a entender un poco la dinámica y (des)organización con la que trabajaríamos durante los meses siguientes.

Nadie nos mostró de qué forma querían esto o lo otro, recién nos “enseñaron” a hacer las camas al estilo Hotham después de cuatro o cinco semanas limpiando (mientras tanto aprendimos a los golpes e hicimos lo mejor que pudimos), nadie nos explicó absolutamente nada en la práctica, el discurso de lo que había que hacer (y lo que no) se contradecía e iba cambiando continuamente y más de una vez nos encontramos con qué no teníamos las herramientas para trabajar, pero sobrevivimos.

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HOTHAM

 

Nuestro trabajo

Nuestro día empezaba en la oficina firmando el horario de entrada en nuestro “time sheet” y terminaba de la misma manera, pero en el medio pasaban un montón de cosas. Primero nos enterábamos quien estaba en cada grupo (algo que suena más simple de lo que parecía y que se convirtió en algo bastante molesto con el correr de los días -sobre todo cuando te tocaba trabajar con alguien al que ya no soportabas más o sabías que se la iba a pasar usando el celular mientras vos hacías todo lo demás-), nos dividíamos y agarrábamos los materiales que necesitábamos. A veces solo teníamos que cargar con los químicos y los trapos, pero otras también había que sumarle la aspiradora, la mopa y todos los productos que necesitábamos poner en las casas (y a no olvidarse de nada porque sino hay que volver y nadie quiere subir y bajar millones de escaleras nevadas cientos de veces al día).

Nunca entendimos por qué no tenían un sistema más sencillo. Alguien podría haberse encargado de llevar todas las cosas de cada grupo a los lugares de trabajo en alguna de las tantas camionetas que disponía la empresa y así ahorrar pérdidas de tiempo y energía pero sobre todo hacerlo un poco más seguro para todos. Pero así eran las cosas y al poco tiempo nos acostumbramos a hacerle frente al viento y a la nieve.

Cuando llegábamos a la propiedad teníamos que desarmar las camas primero y dividirnos las tareas. La idea, al principio, era que todos hiciéramos todo para variar y no aburrirnos, pero en la práctica fue bastante diferente. Algunos tenían sus favoritismos (a Nico le encantaba limpiar el baño, por ejemplo), otros eran mejores haciendo camas y a veces el team leader decidía quien hacía cada cosa.

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Se suponía que teníamos un tiempo específico para cada propiedad, aunque a veces tardábamos mucho menos o excesivamente más. La realidad es que esos tiempos dependían mucho de cómo encontrábamos la propiedad y cómo la limpiábamos, porque vamos a ser sinceros, no todos poníamos el mismo empeño.

Creo que la falta de ganas fue el punto más en contra que le encontramos a este trabajo. A veces trabajar en equipo no resulta tan fácil y cuando eso se interpone en tus objetivos es todavía más complicado. A lo largo de los cuatro meses y medio de trabajo tuvimos que lidiar con la falta de nieve (lo que hacía que hubiera menos gente y por ende menos propiedades para limpiar), pero para peor, con gente que no tenía ganas de trabajar. Y así, todos los que al principio se quejaban porque no teníamos suficientes horas, después se quejaban porque teníamos muchas y lo único que hacían era preocuparse por hacer todo rápido y mal para poder irse antes a la casa. Claro que, al final de la temporada, esas mismas personas se la pasaron llorando porque no pudieron ahorrar ni 500 dólares y hablaban pestes de quienes eran merecedores de las pocas horas de trabajo que quedaban y había que dividir.

Pero sacando eso, nosotros la pasamos de 10. Sí, a veces era agotador y nos terminaba doliendo hasta el pelo, pero valió la pena. Podíamos trabajar escuchando la música que quisierámos o charlando con nuestros compañeros, descalzos y teníamos las mejores vistas de la montaña. La verdad es que no me puedo quejar y aunque al principio tanta desorganización y falta de compañerismo me volvían loca, la verdad es que hoy mirándolo en retrospectiva, lo volvería a hacer una y mil veces.

Un ascenso no esperado

Para mí, además, todo esto de trabajar como housekeeper me dio la posibilidad de aprender muchas cosas y conocerme un poco más en otros roles. Por mi personalidad, siempre me gustó eso de dirigir la batuta pero creo que nunca tomé real consciencia de lo que eso significa.

El día que empezamos a limpiar propiedades del resort de manera oficial me ofrecieron ser Team Leader. Yo sabía que iba a ser algo temporario y más bien de prueba para tener un back up en caso de necesitar más de los que tenían cuando la temporada estuviera a tope y aunque me divertí muchísimo, también sentí que era demasiada responsabilidad por el mismo precio y después de algunas semanas en las que los supervisores me volvieron loca, desistí.

Pero se ve que les gusté y cuando de verdad necesitaron que alguien más agarrara el volante, me preguntaron cordialmente si quería aceptar el puesto de Team Leader. Aunque no fue explícito, quedó claro que el acuerdo solo iba a ser viable si no me llamaban o mandaban mensajes de texto 15 veces por hora y me dejaban hacer mi trabajo tranquila, así que acepté y tengo que admitir que fue la mejor decisión que tomé.

Esta es la planilla que tenía que llenar con los tiempos, propiedades y observaciones

 

Se hizo difícil muchas veces, pero siempre fue básicamente por la gente que no tenía ganas de trabajar. Aunque nunca lo entendieron así, ser Team Leader de un equipo representaba, entre otras cosas, que todo cayera sobre mí. Y cuando digo todo me refiero a lo bueno y a lo malo. Cuando las cosas estaban perfectas, me felicitaban a mí y cuando no estaban tan lindas, también recaía en mí. Y eso era, básicamente, porque era yo quien tenía que ir atrás de cada uno a chequear que todo estuviera en condiciones y en caso de que fuera necesario, pedir que lo rehicieran o mejoraran. Pero también me cansé de decir cosas para que nadie las escuche y me dediqué a hacerlas por mí misma, obvio, porque siempre elegí trabajar a la par de todos.

Pero no es un trabajo para cualquiera. Durante la temporada todos odiaron a las Team Leader que queríamos hacer bien nuestro trabajo y amaron a la que quería irse rápido a esquiar y dejaba las casas así nomás, pero la verdad es que mucho no me importó. Me sirvió para conocerme tanto en lo personal como en lo profesional, para darme cuenta de cómo puedo trabajar y cómo soy cuando tengo un rol un poco más importante del habitual y, para saber, que no importa cual sea el trabajo que haga, siempre soy capaz de dar el 100% de mí y más para hacer las cosas como quiero.

Trabajar con esta vista todos los días no tiene precio

 

¿Se puede ahorrar?

Cuando vimos cuánto teníamos que pagar por el alojamiento y  la cantidad de horas que estábamos trabajando al principio de la temporada, pensábamos que la ganancia iba a ser nula. La realidad es que nuestra experiencia fue mejor de la que pensábamos y terminamos haciendo una muy buena diferencia.

Como siempre decimos, la clave está en los gastos que hagas. Si queres irte de fiesta o tomarte una cerveza todas las noches, seguramente no vayas a juntar tanto como querías. Nosotros no frecuentamos bares (no solo por ahorrar sino porque no nos interesaba), no compramos alcohol (Nico no toma y yo supe abastecerme con las cosas que dejaban los huéspedes) y supimos como manejarnos con la comida sin gastar una fortuna.

Trabajar en la montaña

Si tenes ganas de tener tu propia experiencia en la montaña podes empezar a aplicar a los centros de ski en Australia desde los primeros días de Enero de cada año. Las aplicaciones son mediante formularios online y muchas veces no necesitás estar en Australia para postularte. Algunos centros sí requieren de entrevistas face to face, pero otros están de acuerdo con hacerlas vía Skype (lo que facilita muchas cosas incluso si estás en el país pero fuera de New South Wales o Victoria).

Estos son los centros a los que nosotros aplicamos:

–  Perisher: http://www.perisherjobs.com.au/

– Thredbo: http://fsr.cvmail.com.au/thredbo/

– Mt Buller: http://www.mtbuller.com.au/Listings/Winter/Mountain/Jobs

– Hotham: http://www.merlincareers.com.au/mthotham

– Charlotte Pass: http://www.charlottepass.com.au/jobs.html

– Falls Creek: – http://merlincareers.com.au/fallscreek

– Selwyn Snowfields: http://www.selwynsnow.com.au/jobs

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3 comments

  1. Paola 4 diciembre, 2015 at 13:30 Responder

    Hola!! Les sigo desde hace mucho tiempo, y me pareció muy bueno este post, es increíble pero cierto que a la gente le pueda sorprender que quieran hacer eso, y no hay nada más cierto que lo bueno que es probar cosas nuevas!! al mismo tiempo que me fascina su historiA de amor y de viaje juntos! 🙂 Hace poco que empecé a escribir también, y bueno, nuestros sueños también son tan parecidos, no hay más que decir!! Si se pueden pasar y echarle un vistazoo!! Mucha suerte y espero que sigan haciéndonos disfrutar con sus posts!! Un abrazo desde Noruega!

  2. paolayedu 4 diciembre, 2015 at 14:50 Responder

    Hola!! 🙂 Les admiramos mucho y admiramos mucho su blog y su perseverancia para cumplir sus sueños… Nosotros recién estamos comenzando! Nos alegraría mucho si se pasan a echarle un vistazo!! Nos vemos por acá y espero que todo siga igual o mejor!!!

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