Los colores de Cartagena

Cuando llegamos a Cartagena no entendía nada. Los efectos del jetlag y el vaivén circular en el que se encontraba mi cuerpo que todavía sentía que estaba arriba del barco me tenían perdida. A las mil cosas que se me cruzaban por la cabeza se le sumaba una catarata de información que el guía del tour contaba tan emocionado que en más de una ocasión me trajo de vuelta la realidad con su voz potente y eufórica que más de una vez pegó algún grito.

Desembarcamos en Colombia justo un día después de que el país votó por el “NO” al plebiscito que podría generar un acuerdo de paz entre el Gobierno y las FARC. Esa mañana, mientras desayunábamos en el buffet del Monarch habíamos estado charlando sobre el tema y me pareció algo surrealista darme cuenta, horas más tarde, que estaba caminando por las calles de ese mismo país. De hecho, creo que no entendí realmente que estaba en Cartagena hasta que vi los carteles propagandísticos que intentaban convencerte qué opción votar.

En realidad, el primer toque de realidad lo tuve cuando me vi encerrada por una decena de vendedores callejeros que ya no me acosaban en inglés, ni preguntándome “where are you going?” o intentándome vender un traje que nunca voy a usar. Ahora me ofrecían agua fresca, recuerdos con la bandera de Colombia e incluso una propuesta para cambiar a Messi por James Rodríguez. Ya no necesitaba decir mucho, con un simple “no, gracias” me sacaban la ficha: soy argentina y acá se nota.

cartagena-colombia-6

cartagena-colombia-5

cartagena-colombia-1

Pero iba más allá de eso. El caribe me hacía señas cada vez que una mulata bamboleaba sus polleras rojas al caminar con su mercadería en la cabeza, con los cuerpos que ahora marcaban curvas voluptuosas con sabor a merengue, con los colores de sus construcciones que cargan la historia de una manera tan viva como presente, con el olor a arepa calentita recién preparada y el sabor a mar que, aunque revuelto, me hizo sentir más cerca de casa.

De Cartagena no sabía mucho y aunque había visto varias fotos nunca me la había imaginado así. Bella. No hay una palabra que le quede mejor, porque la belleza es suprema. Hacía tiempo que no miraba un lugar y me hacía sentir como adentro de una pintura. No es solo el color de su personalidad, ni las flores que cuelgan de cada ventana, ni tampoco sus calles de adoquines. Es todo, en su conjunto, lo que la hace mágica. Porque es eso lo que sentí al caminar por Cartagena. Magia.

cartagena-colombia-12

cartagena-colombia-13

cartagena-colombia-4

cartagena-colombia-14

cartagena-colombia-2

cartagena-colombia-18

cartagena-colombia-3

Primero recorrimos el interior de la muralla, esa que se construyó para proteger a la ciudad de los piratas y otros ataques. Allí, donde vivían las familias más pudientes, resalta la prolijidad de las casas que muestran un poco de su historia a través de los herrajes de sus puertas (Laura, que ya es especialista en Cartagena, nos contó que cada animal o figura representaba la principal fuente de trabajo a la que se dedicaba la familia) y una cara bonita que mostrarle al mundo.

Pero fuera de la zona protegida también hay vida. El barrio Getsemaní, donde solían vivir los esclavos y que actualmente es el lugar elegido por los mochileros que viajan a esta ciudad de Colombia, pone en evidencia que no importa el maquillaje que se le ponga, a cara lavada Cartagena es igual o más bella todavía. Las paredes descascaradas solo hacen que sus calles resalten aún más, porque todo combina con todo. Los graffitis y sus mensajes, los colores, la gente sentada en la vereda y el aire cálido que se respira.

cartagena-colombia-8

cartagena-colombia-9

cartagena-colombia-11

cartagena-colombia-7

cartagena-colombia-10

cartagena-colombia-16

cartagena-colombia-17

cartagena-colombia-19

Foto: Aniko Villalba

cartagena-colombia-15

cartagena-colombia-20

Foto: Adriana Herrera

Esta visita a Cartagena forma parte de una de las paradas del Monarch, el crucero de Pullmantur que hice del 02 al 07 de octubre de 2016.

Suscribite al Blog
*Solo vas a recibir las actualizaciones y novedades más importantes del blog. Nada de SPAM, yo también lo odio.

Recordá que viajar con seguro de viaje es muy importante.

¡Encontrá acá los mejores precios y promociones de asistencia al viajero!

2 comments

  1. MONICA 2 noviembre, 2016 at 22:21 Responder

    Hola !!! en el 2013 viaje a Cartagena … volví enamorada de cada lugar que estuve.. Los olores…Los colores … Las chicas con su música. .. la historia … pero la ciudad amurallada no tiene desperdicio. Salir a caminar en las nochecitas.. viendo cada detalle de los balcones floridos … cerrar los ojos y escuchar los cascos de los caballos de los mateos sobre los adoquines de las calles y veredas angostas y tener la sensación que en cualquier esquina aparecerá un personaje de la época! !! …. luego una cerveza y pizza en algún barcito en la plaza Santo Domingo… Cartagena es soñada! !! gracials por tu relato y fotos … por un momento volví a estar allí. .. si dios quiere pronto volveré !!!

    • Maru Mutti 3 noviembre, 2016 at 02:41 Responder

      Hola Monica,

      Qué bueno haberte podido llevar de regreso un ratito! Seguro vas a volver pronto, todo lo que deseamos, si lo hacemos con fuerza, se vuelve realidad siempre!

      Un beso grande!

Dejame un mensaje!

  Suscribite al blog
SUSCRIBITE AL BLOG

Recibí novedades, descuentos exclusivos, tips viajeros y mucho más en tu mail.

* tranqui, nada de SPAM, yo también lo odio.
×