Kuching, la ciudad de los gatos en Borneo

Borneo no estaba en nuestros planes para esta primera etapa del viaje, pero casi sin pensarlo un día de esos de mucho calor en Melaka nos encontramos comprando el pasaje para volar a Kuching. El Borneo malayo está dividido en dos; Sarawak al sur y Sabah al norte. Kuching es la capital del primero y, por esas cuestiones políticas de los territorios que quieren ser independientes, llegar a esta ciudad es casi una forma de salir de Malasia. Al bajar del avión tuvimos que pasar nuevamente por migraciones para que estampen un nuevo sello en nuestro pasaporte. Pensamos que era una forma de chequear que no hayamos excedido la estadía permitida de 90 días en Malasia, pero nos equivocamos. El nuevo sello nos daba la bienvenida al nuevo estado pero además nos otorgaba otros 90 días para permanecer en él y solo en él. Esa fue la primera sorpresa que nos llevamos en Kuching.

La segunda fue el encuentro con la ciudad. No les voy a mentir diciéndoles que no me quedé boquiabierta cuando la vi por primera vez. Creo que de todas las formas posibles que podría haberme imaginado un lugar, nunca se me hubiera pasado por la cabeza que Kuching era como es. A simple vista todo me llamaba la atención y “esta ciudad ya me empieza a gustar” fue la frase que más repetimos durante las primeras horas.

kuching (12)

kuching (4)

kuching (6)

kuching (10)

kuching (5)

Aunque Kuching nos recibió con un apagón de luz, Aaron – el chico de la recepción de Malibu Lifestyle – nos puso su mejor sonrisa y nos dio la bienvenida a su ciudad, una ciudad que no tardaría demasiado en robarse nuestros corazones.

Kuching significa “gato” y como consecuencia toda la ciudad está plagada de estatuas en honor a este animal. Pero lo más raro de todo, es el Museo del Gato que, por suerte, tiene entrada gratuita porque de haber pagado para entrar hubiera sido la peor inversión que haya hecho en mi vida. Fuimos con algunas expectativas – sinceramente, no estoy segura de cuales, pero las teníamos – y recibimos un baldazo de agua fría. La verdad es que el Cat Museum es de lo más bizarro que vimos en mucho tiempo y yo lo llamaría más bien el Museo de Garfield y Hello Kitty, porque básicamente había “fotos” de ellos por todos lados, además de afiches de cualquier película en la que, aunque sea por un minuto, haya aparecido un gato. En definitiva, lo que quiero decir es que si van a Kuching no pierdan ni un segundo de su tiempo en esto.

kuching (11)

kuching (7)

kuching (8)

kuching (1)

kuching (2)

kuching (3)

Por suerte, para contrarrestar la decepción que nos llevamos con el Cat Museum, fuimos a visitar el Sarawak Museum (Museo de Sarawak) que también tiene entrada gratuita y está bastante bien. Lo que más me gustó es el área dedicada a la explicación de la vida en las longhouses (casas típicas de Borneo que son, como su nombre lo dice, casas largas con muchas habitaciones en las que solía vivir toda la familia) con réplicas del interior.

museo del gato kuching (1)

museo del gato kuching (2)

Kuching es una ciudad para caminar, caminar y caminar. Todo está cerca y las diferentes culturas conviven entre sí de la manera más armoniosa. Aunque acá, de alguna forma, la cultura malay más tradicional está mucho más presente que en el resto del país. Si bien hay un pedacito de la ciudad conocido como Chinatown y otro como Little India, estos no son tan fuertes como en la Malasia Peninsular. De hecho, desde que llegamos a Sarawak casi nos vimos obligados a olvidarnos de lo que era la comida india, resignarnos a comer roti de un joven local que aunque le ponía todas las ganas, el resultado obviamente no era el mismo.

Ver orangutanes en Semengooh

A una hora de distancia de Kuching, está el Semenggoh Wildlife Centre que es el lugar menos famoso de Borneo para ver orangutanes (el más popular está en Sabah y eso vendrá en otro post más adelante), pero no por eso poco visitado.

Nosotros aprovechamos nuestro paso por la ciudad para verlos de cerca, aunque eso de ver orangutanes es una forma de decir porque lo único parecido que vimos fue la estatuta de la entrada del parque. Algunos tienen más suerte que nosotros, pero es muy importante saber que puede pasar que los animales no aparezcan, especialmente si van en temporada de frutas porque los monos pueden encontrar su propio alimento sin la necesidad de esperar por la gente del parque.

semenggoh wildlife centre

La pasarela donde alimentan a los orangutanes

La pasarela donde alimentan a los orangutanes

semenggoh (1)

semenggoh (4)

La entrada al centro cuesta 10 ringgits y tiene validez para los dos horarios de alimentación de ese día. El primero es a las 10 de la mañana y el segundo, por la tarde, a las 15, pero si van a la mañana y quieren quedarse para el segundo turno lleven mucha agua y algo para comer porque dentro del parque cierran todo y no van a tener donde comprar nada (afuera tampoco hay negocios cerca).

Para llegar a Semenggoh Wildlife Centre pueden tomarse el bus K6 desde la terminal de buses de Kuching (a metros de la mezquita) y para volver directamente desde la entrada del parque.

¡No te lo pierdas!

Airbnb

Recordá que viajar con seguro de viaje es muy importante.

¡Encontrá acá los mejores precios y promociones de asistencia al viajero!

Opt In Image
¡Viajemos juntos!
¡Suscribite por mail y acompañame!

- Estamos dando la vuelta al mundo, ¡danos la mano y vení!

- Recibí los mejores Consejos Viajeros

- No te pierdas información útil sobre visas, vacunas y todo lo que necesitas

- Reflexioná conmigo y animate a cumplir tus sueños

(Solo te enviaré un correo cuando haya novedades. Nada de SPAM, yo también lo odio)

Dejame un mensaje!