Itinerario de viaje por Malasia

¿Estás planeando un viaje por Malasia y no tenes ni idea de qué ver más allá de las Torres Petronas? En este Itinerario de viaje por Malasia te cuento todo lo que hicimos, cómo llegamos de un lugar a otro y cuánta plata necesitas para viajar por este hermoso país del sudeste asiático.

Lo que tenes que saber:

  • La moneda de Malasia es el ringgit: 4,07 MYR =  1 USD (conversión al 21/05/2016, para ver la relación actual podes chequear en XE)
  • Malasia es un país musulmán. Lo ideal es vestirse lo más recatado posible no solo para pasar desapercibido y llamar la atención lo menos posible sino también para demostrar respeto hacia la cultura del lugar.
  • El agua no es potable, pero muchos alojamientos ofrecen agua filtrada que podes tomar con total confianza. Además, es muy fácil encontrar máquinas con agua oxigenada para recargar tu botella. Por lo general cada 0,10 MYR te llevas medio litro de agua pero en algunas máquinas podes llegar a tener hasta un litro por esa plata. Precio super mochilero y encima estás ayudando al planeta!
  • Selamat pagi” es buenos días y “Terima Kasih” es gracias. Usalas y vas a ver como te responden con una sonrisa.

Páginas recomendadas para buscar alojamiento en Malasia:

Páginas recomendadas para chequear y/o comprar pasajes de bus en Malasia:

Páginas recomendadas para pasajes de avión en Malasia:

Durante nuestra vuelta al mundo que empezó en Octubre 2014 en Australia, pasamos en total 106 días en Malasia. En algunos lugares nos quedamos simplemente disfrutando de tener una rutina para trabajar en los blogs y disfrutar como locales y, en otros, fuimos un poco más rápido.

Este itinerario se basa en nuestra propia experiencia y sensaciones.

Kuala Lumpur

Para nosotros, nuestra segunda casa. La capital de Malasia es moderna, elegante y un poco caótica. Si tu idea es llegar rápido del punto A al punto B caminá o tomate el monorail, en bus el tránsito puede llegar a congestionarse lo suficiente como para que estés más de una hora para desplazarte solo 500 metros (y esto te lo digo porque a mí nadie me lo avisó antes y lo padecí en carne propia).

Aunque lo más famoso (y para ser sinceros, la razón por la que la mayoría elige visitar Malasia) son las Torres Petronas, Kuala Lumpur tiene mucho más que eso. Los mercados y templos de Chinatown; los olores, colores y sonidos de Little India; la belleza de sus edificios más antiguos y la belleza e historia de sus mezquitas te lo pueden confirmar.

Pero además, caminar sus calles tiene un no sé qué que enamora. A mí, por ejemplo, me resulta fantástico caminar por los alrededores del Kuala Lumpur Bird Park y darme cuenta de que a tan solo pasos del ruido, los autos y toda la vida urbana, puedo encontrarme con un pedacito verde donde lo único que se escucha es el sonido de la naturaleza.

Si queres hacer algún paseo durante el día y de paso meterte un poco dentro de la historia y cultura de Malasia, no dejes de visitar las Batu Caves, a solo media hora en tren de la capital. Yo no lo hice en el primer viaje a Asia pero sí fuimos esta vez y me encantó.

Torres Petronas Kuala Lumpur (3)

Alojamiento:

Kuala Lumpur es una ciudad grande con diferentes áreas populares para alojarse. Si queres estar más cerca de los shoppings y algunos mercados nocturnos, lo ideal es parar en Bukit Bintang. Nuestro alojamiento recomendado en esta zona en Orange Pekoe Guesthouse, a nosotros nos recibieron super bien y la habitación doble es grande, cómoda y con baño, además incluye desayuno.

Si tu idea es parar alrededor de Chinatown, te recomendamos un lugar bien mochilero: Birnest Guesthouse. Las habitaciones son sencillas y los baños compartidos, pero si estás buscando un lugar barato y bien ubicado acá lo tenés. Lo mejor es que tienen servicio de cuidado de equipaje gratuito para los huéspedes y no importa el tiempo que necesites dejar tus cosas. Nosotros dejamos un bolso por más de dos meses y cuando volvimos todo estaba en el mismo lugar que lo dejamos.

Little India es otro de los buenos lugares para alojarse porque está cerca de todo, pero lejos del barullo de Chinatown. Si tuviéramos que volver a Kuala Lumpur, volvería a Back Home mil veces más. Desayuno incluido, habitaciones super cómodos, baños compartidos enormes y muy limpios, además de que organizan actividades todo el tiempo y el staff es lo más.

Como llegar:

Kuala Lumpur es la puerta de entrada a Malasia. La capital del país está conectado con todo el resto de territorio malayo a través de buses regulares e incluso con Singapur y Tailandia por medio terrestre. Si llegas por vía aérea cualquiera de sus dos aeropuertos están conectados con la ciudad a través de un tren (medio de transporte más caro pero más rápido) y un bus. El bus para ir desde o hacia los aeropuertos de Kuala Lumpur tiene un costo de 10 ringgits.

Seremban

Seremban es un punto en el mapa al que no va prácticamente nadie. Capital del Estado de Negeri Sembilan, no es una de esas ciudades que se explotaron turísticamente y está llena de hostels baratos y cosas para hacer. Nosotros fuimos porque nos llamó la atención y decidimos ver qué tal era. Por suerte, no nos equivocamos. De no haber pisado Seremban nunca hubiéramos conocido a Anthony y jamás hubiéramos tenido la clase magistral de gastronomía que tuvimos.

Aunque no vas a encontrar muchísimas cosas para hacer, en Seremban hay un museo, hay mercados y hay shoppings, además de una combinación de mezquitas, iglesias y templos que convive en la ciudad. Además, encontramos un parque hermoso con un lago lleno de peces donde la gente se reúne cada tarde a tomar aire, hacer ejercicio y caminar.

Más sobre nuestra experiencia en Seremban:

Seremban (7)

Alojamiento:

Al no ser un destino tan turístico, las opciones no son demasiadas pero tampoco nulas. Nosotros hicimos Couchsurfing en la casa de Anthony, pero si queres elegir algún hotel seguro vas a encontrar alguna alternativa que te interese.

Cómo llegar:

Desde Kuala Lumpur salen buses durante todo el día con destino a Seremban. Tardan una hora y tienen un valor de 6 ringgits. En octubre de 2015 lo tomamos desde la estación Puduraya, pero chequeen antes de dónde están saliendo en el momento que decidan viajar.

Melacca

Melacca me enamoró en 2012 y juré que iba a volver. Esta vez, de la mano de Nico, llegamos haciendo dedo ¡por primera vez en nuestras vidas! La experiencia fue maravillosa y conocimos gente de gran corazón dispuesta a ayudarnos.

La ciudad de Melacca se encuentra dentro del estado del mismo nombre y es uno de los destinos que se está volviendo cada vez más populares entre los viajeros. Tal vez sea el encanto de ciudad con vida relajada de pueblo, ideal para descubrirla andando en bici y perderse por sus calles, aromas y sabores. Pero también puede ser esa impronta tan portuguesa y holandesa que todavía está tan marcada en cada rincón de la ciudad.

Pasamos 10 días en Melacca, aprovechando sus rincones, sus graffitis, las caminatas al costado del río, su gente y su comida. Si vas durante el fin de semana vas a vivir una explosión de sabor, así que no te pierdas de su mercado nocturno que seguro te va a encantar tanto como a nosotros.

Más sobre nuestro paso por Melacca:

graffitis melaka (4)

Alojamiento:

Las dos veces que estuvimos paramos en Ringo’s Foyer Guesthouse. Es un lugar bien básico, con habitaciones privadas y compartidas (algunas con aire, otras solo con ventilador), baños compartidos con ducha de agua fría – creánme, no se necesita más – y desayuno. Si bien esta vez lo encontramos prácticamente igual que la vez anterior, quizás se quedó muy atrás respecto a otros alojamientos. Así y todo, sigue siendo un buen lugar si se busca algo cómodo, barato y con buena onda.

Cómo llegar:

Nosotros llegamos a dedo, pero tanto desde Kuala Lumpur como desde cualquier otra ciudad de Malasia salen buses constantemente hacia la ciudad. Melacca es, incluso, uno de los puntos más transitados para unir Malasia con Singapur así que si quieren llegar desde el país vecino no van a tener ningún problema para hacerlo.

Johor Bahru

Johor Bahru es la capital del estado de Johor y es la ciudad más al sur de Malasia, está justo al borde con Singapur. Muchos utilizan esta ciudad como paso para viajar hacia el país vecino y muy pocos realmente se quedan a conocerla un poco más.

Nosotros, en realidad, fuimos porque teníamos entradas gratis para ir a Legoland gracias a nuestro trabajo durante 5 meses en el centro de ski en Australia, pero aprovechamos unos días para conocerla un poco más allá de eso.

A decir verdad, lo que vimos no fue nada especial. Es una ciudad que tiene mucha vida dentro de los shoppings, especialmente porque la gente que vive en Singapur cruza a esta parte de Malasia para comprar productos a precio mucho más bajos que en su país y es por eso que siempre están repletos.

A pesar de eso, caminamos un poco por Little India y paseamos por la Mezquita y los alrededores y se puede decir que Johor Bahru tiene su encanto. No es una ciudad que te vuele la cabeza, pero tampoco un lugar donde vas a querer salir corriendo.

Más sobre nuestra experiencia en Johor Bahru:

Alojamiento:

Si vas a andar cerca de la ciudad, te recomendamos el hostel Double K que queda a metros de la estación de buses Larkin. Tiene habitaciones dobles y dorm, es muy cómodo, limpio y tiene desayuno. Hay un área de descanso donde podes tirarte a leer, usar internet o charlar. El wifi no es de lo mejor, pero te dan la clave del restaurante de enfrente que tiene un poco más de potencia.

Desde la estación Larkin a la ciudad salen buses gratuitos constantemente así que no vas a tener demasiados problemas para moverte.

Si en cambio tenes ganas de ir a Legoland, alojate un poco más cerca de esta zona porque sino moverte te va a salir carísimo. Nosotros paramos en Warm Blanket que está a 15/20 minutos de distancia en auto. Pagamos 32 ringgits por el trayecto en taxi ida y vuelta, no hay buses así que podes buscar compartir el auto con alguien más para abaratar costos.

Desde la estación de buses Larkin a la zona del hotel más cercano a Legoland el bus nos costó 2,60 ringgits.

Cómo llegar:

Nosotros llegamos a Johor Bahru en bus desde Melacca. El pasaje nos costó 20,90 ringgits y tardamos alrededor de 4 horas. El bus nos dejó en la estación Larkin. Obviamente, también podes llegar desde Singapur, que está a minutos de distancia. Aunque hay gente que se anima a cruzar el puente que separa los dos países caminando, en teoría está prohibido. Desde Singapur hay buses constantemente que te llevan a Johor Bahru y viceversa.

Johor Bahru también tiene aeropuerto y un bus que sale desde atrás del shopping que está entre la frontera con Singapur y Malasia. Tarda un poco más de una hora y cuesta 8 ringgits.

Kuching

¡Llegamos a Borneo! Kuching es una ciudad que nos encantó. Es la capital del estado de Sarawak, al sur del borneo malayo y es un lugar que super recomendamos. A simple vista ya nos pareció hermosa y eso de que esté lleno de gatos por todos lados nos encanta (si no sos muy amante de los felinos no te preocupes, hay muchas, muchísimas estatuas pero al animal lo vas a encontrar en la misma medida que en el resto de Asia).

La ciudad es hermosa para caminarla por horas y perderse entre el parque, el museo y sus mercados. La costanera es un muy lindo lugar para pasear también y por la noche hay puestos de comida barata y muy rica. Kuching, además es la ciudad donde más barato comimos en todo Malasia, así que no dudaría en volver ni un segundo.

Para los amantes de la naturaleza, Kuching es la puerta de entrada al Parque Nacional Bako, donde pueden realizar diferentes circuitos de trekking y relacionarte con toda clase de animales en libertad. Un paseo que a nosotros nos encantó y nos permitió vivir bien de cerca la selva malaya.

Si además queres aprovechar para ver orangutanes, el centro Semenggoh está a un colectivo local de distancia y es más barato y menos concurrido que Sepilok en Sabah.

Parque Nacional Bako - Borneo Malasia (16)

Alojamiento:

Nosotros estuvimos parando en el centro de la ciudad, en Malibu Lifestyle. El lugar es super cómodo, con habitaciones amplias, desayuno y buen wifi. El lugar tiene un restaurante/bar abajo pero la verdad es super tranquilo y se puede dormir sin problemas.

Como éste, hay un montón de otros alojamientos dando vuelta por la ciudad, así que vas a tener un montón de opciones de alojamiento para elegir en Kuching.

Como llegar:

Si venis desde Malasia Peninsular no te va a quedar otra opción que volar. Nosotros encontramos un vuelo barato desde Johor Bahru hasta Kuching en Air Asia con solo algunos días de anticipación. Si en cambio llegas desde cualquier otro punto de Sarawak podes tomarte un bus sin problemas. Si el trayecto es largo, te recomendamos que elijas alguna de las opción de bus nocturno así no perdés tantas horas durante el día.

Miri

Nuestro paso por Miri fue fugaz. Llegamos desde Kuching a las 11 de la mañana y ya nos estaba esperando Alec, nuestro host de Couchsurfing, con la agenda del día preparada. Nos llevó a desayunar – aunque para nosotros ya fue almuerzo – y ese fue el único momento en el que descansamos y pudimos sentarnos a charlar un rato.

Después nos llevó al templo más grande de la ciudad, al museo de Miri y a “un rinconcito secreto donde ver el atardecer”. Aunque en realidad nos llevó tan temprano que no nos quedamos. Nos juntamos con amigos de él, fuimos a tomar un jugo, a comer cendol y después, cerca de las 7 de la tarde nos llevó a su casa donde por fin pudimos bañarnos después de más de 24 horas sin parar.

A las 8 ya estábamos afuera de nuevo, él tenía una cita con “una amiga” así que nos dejó en un shopping y nos pasó a buscar pasada las 10 de la noche. ¡Estábamos agotados! Al otro día, ya nos íbamos para Brunei así que aunque nuestro paso fue corto, lo vivimos de manera muy intensa.

No mucha gente viaja a Miri con la intención de pasar más días, pero si tenes ganas de conocerla, hay algunas cosas que vas a poder hacer así que yo no la descartaría tan rápido.

miri

Alojamiento:

Como te conté, nosotros hicimos Couchsurfing pero al ser la ciudad que está en la frontera con Brunei no es difícil conseguir alojamiento. Ojo si vas durante el fin de semana porque la gente que vive en el país de al lado suele cruzar a esta parte de Malasia para comprar cosas baratas y conseguir alcohol, algo que está terminantemente prohibido en el Sultanato.

Como llegar:

Nosotros viajamos desde Kuching a Miri sin escalas. Fue un viaje larguísimo, de 16 horas, y nos costó 80 ringgits. Al ser la última ciudad de Sarawak es fácil encontrar buses desde cualquier parte del estado e incluso desde Brunei.

Miri también tiene aeropuerto así que si encuentran un vuelo hiper barato que valga la pena, yo no lo pensaría demasiado. Pese a que el bus no era demasiado incómodo y las últimas horas me las pasé cantando canciones en malayo (leyendo los subtítulos, claro), el viaje fue agotador.

Antes de pasar a Sabah hicimos una parada de 4 días en Brunei. Si estás recorriendo Borneo, te recomiendo que también le dediques tu tiempo a este país tan espectacular. Si queres saber más sobre nuestra experiencia te recomiendo leer Brunei, el corazón de Borneo.

Kota Kinabalu (KK)

La capital del estado de Sabah nos desilusionó bastante. No es de esas ciudades que tiene muchas cosas para hacer o lindos lugares para caminar. El calor era agobiante (el día que llegamos la sensación térmica llegó a los 49 grados) y no había mucho entretenimiento. Nosotros aprovechamos nuestra (demasiado larga) estadía en la ciudad para ir a visitar las islas del Parque Nacional Tunku Abdul Rahman y escaparnos un poco del calor en la playa.

Más allá de eso, no es una ciudad que recomendemos para más de dos o tres días, aunque si pueden organizar para que su paso por la ciudad incluya un domingo no pueden perderse el mercado matutino que hay en Gaya Street, que es muy divertido.

Para leer más sobre nuestros días en KK:

Kota Kinabalu y las playas de Borneo (2)

Alojamiento:

Nuestros primeros días en Kota Kinabalu los pasamos en una habitación hermosa con aire acondicionado en Refarer. Pero era un poco cara para nuestro presupuesto así que después nos mudamos a Stay-In Lodge que no era de la misma calidad ni tenía aire acondicionado pero era mucho más barato. No voy a negarles que pasamos un poco de calor, pero el lugar estaba bastante bien y la gente del lugar siempre tuvo buena onda con nosotros.

Como llegar:

Nosotros llegamos en ferry desde Brunei, aunque también se puede hacer en bus. Si van a elegir esta opción, tengan en cuenta que los barcos son cerrados completamente y se mueven muchísimo así que si son propensos al mareo como yo, mejor elijan la otra opción que incluso es más barata.

Al ser la ciudad capital del estado del norte de Borneo, entran y salen aviones continuamente y el aeropuerto está comunicado con la ciudad por un bus que tiene un valor de 5 ringgits y tarda aproximadamente 30 minutos.

Sandakan

Aunque no teníamos muchas intenciones de ir a Sandakan aprovechamos para darnos la revancha con los orangutanes. Pasamos una semana en la ciudad y nos dimos cuenta de que no estaba nada mal. Aunque la oficina de turismo está un poco desorganizada y nos fue super difícil encontrarla, tienen un recorrido histórico interesante que te hace conocer un poco más a fondo el lugar.

Además, las puestas de sol a la orilla del mar – aunque no había playa y no era posible meterse en el agua – eran muy lindas y se convirtieron en el lugar ideal para ir a pasar la tarde entre pescadores y gente joven que se reunía a conversar entre amigos.

Lo mejor de Sandakan fue nuestra visita a Sepilok, el centro de rehabilitación de orangutanes que queda prácticamente a un paso y donde pudimos estar frente a frente con estos increíbles simios que están en peligro de extinción.

Conocé a los orangutanes con nosotros:

Orangutanes en Borneo (2)

Alojamiento:

Nosotros nos quedamos en Sandakan Sea View porque nos lo recomendaron, pero la realidad es que no nos fuimos tan conformes. Aunque la dueña del hotel nos hizo descuento porque nos quedamos varios días y fue muy amable con nosotros, nos dimos cuenta de que al lugar le falta mucho para ser uno de los recomendados por los viajeros. La habitación estaba muy bien, de hecho nos dio una familiar, pero los baños compartidos no se limpiaron ni una vez en toda la semana. El wifi no funcionaba en la habitación y en la zona común no se podía estar demasiado o por el calor o porque la familia encargada del lugar se la pasaba durmiendo en los únicos sillones que había para sentarse. Eso sí, la ubicación era inmejorable.

Cómo llegar:

Desde Kota Kinabalu nos tomamos un bus que nos costó 43 ringgits por persona, más 1,50 que nos costó llegar desde el centro de la ciudad a la terminal de buses local. Aunque el viaje duró unas seis horas aproximadamente, el viaje fue eterno no solo por el camino de montaña – que lo más lindo que tiene es pasar frente al Monte Kinabalu – sino también porque alrededor nuestro estaba lleno de gente escupiendo y vomitando durante todo el trayecto.

Cuando el bus llega a la terminal, hay que intentar encontrar un bus – minivan- que te lleve a la ciudad, aunque paran una vez cada tanto. A nosotros nos cobraron 3 ringgits por persona por ser extranjeros, a los locales les cobraban 1.

Si no queres bancarte un camino de bus un poco pesado (debe ser más o menos igual desde otros lados de Borneo porque prácticamente no se ven turistas), también podes volar al aeropuerto de Sandakan por precios bastante económicos desde diferentes puntos de Borneo.

Mersing

A Mersing fuimos en la segunda etapa del viaje en Malasia – después de que volvimos de visita a Argentina – y llegamos desde Kuala Lumpur. La ciudad es chiquita, no hay mucho para hacer pero es el lugar de base para ir a Pulau Tioman. Nosotros llegamos por la tarde así que tuvimos que pasar una noche antes de poder tomarnos el ferry al otro día.

Si queres quedarte más tiempo, la buena noticia es que hay opciones muy baratas para comer y para dormir. Ya que estás, podes aprovechar para hacerte unas caminatas en la costanera o descubrir un poco del arte callejero que está escondido en sus paredes.

Alojamiento:

Nosotros paramos en Embassy Hotel en una habitación doble con baño privado, aire acondicionado, wifi y agua gratis por 55 ringgits la noche. El lugar estaba muy bien y tenía una buena ubicación y no estaba ni lejos ni cerca del puerto, así que quedamos conformes.

Cómo llegar:

Desde Kuala Lumpur tomamos un bus desde la estación TBS que nos costó 33 ringgits a cada uno. Salió a las 9 de la mañana y llegamos alrededor de las 3 de la tarde. El viaje fue bastante malo porque nos cambiaron de bus a uno que no le funcionaba el aire y tenía unos asientos incomodísimos, pero no había mucho que pudiéramos hacer.

También se puede llegar a la estación de buses de Mersing desde diferentes partes de Malasia.

Pulau Tioman

En Pulau Tioman logramos sentirnos en el paraíso y el infierno al mismo tiempo. La isla nos pareció hermosa, mucho más de lo que imaginábamos y para ser un destino de playa, la verdad que los precios eran bastante accesibles. Nuestro único problema fue que nos tuvimos que ir antes de tiempo por culpa de la invasión de sandflies – no pasa siempre, pero a nosotros nos tocó -.

Más allá de eso que ahora nos quedó como una anécdota de viaje, la isla es super recomendable e idear para disfrutar de una playa que todavía no está plagada por el turismo.

Más sobre nuestra experiencia en Tioman:

pulau tioman (14)

Alojamiento:

Nosotros reservamos una cabañita enfrente al mar con ventilador, baño privado y wifi de 10 am a 10 pm, por 60 ringgits la noche. El lugar estaba divino, la ubicación no podía ser mejor y era super cómodo. Eso sí, te cobraban 1 ringgit por el papel higiénico.

Cómo llegar:

Desde Mersing salen ferrys dos o tres veces por día dependiendo la época del año. Los horarios también van variando mes a mes, así que lo mejor es que intentes averiguarlo antes de llegar o, como nosotros, pases una noche en Mersing si no enganchas ningún horario el día que llegas. El ferry tiene un valor de 70 ringgits por el pasaje de ida y vuelta más 25 ringgits por persona de impuestos y tasas de conservación de la isla.

Kuala Terengganu

La puerta de salida a Pulau Kapas es una ciudad entretenida. Es famosa por sus mezquitas, en especial la de Cristal, aunque a mí me encantó su arte callejero. Cuando fuimos, además, hubo una especie de evento-feria en la que vendían algo de comida, muchas chucherías y se podía ver diferentes juegos para la familia.

Chinatown es una buena opción para comer, aunque nosotros encontramos platos ricos y baratos en la estación de buses. Nadie se queda mucho tiempo acá y no está mal. En uno o dos días podes ver lo más importante si queres, aunque nosotros usamos el tiempo más que nada para descansar del sol y del calor.

kuala terengganu

Alojamiento:

No encontramos muchas opciones baratas que tuvieran conexión a Internet gratuita y como nosotros lo necesitamos para trabajar un poco, elegimos alojarnos en Citi Point Hotel que estaba a 100 metros de la estación de buses – lo ideal si tenes que viajar temprano – y nos costó 70 ringgits la noche. La habitación era de categoría hotel con televisor, ducha de agua caliente y aire acondicionado.

Como llegar:

Desde Mersing nos tomamos un bus nocturno que nos costó 37 ringgits cada uno y fue, por lejos, el peor bus que tomamos. Los asientos de los más incómodos en mucho tiempo, el aire acondicionado en -20 grados no nos dejó dormir – con absolutamente toda la ropa de la mochila encima – y el chofer que manejaba rapidisimo no nos dio mucha seguridad. Si quieren hacer este trayecto no viajen con la empresa Maju Express.

Pulau Kapas

Pulau Kapas superó todas nuestras expectativas. Llegamos sin saber mucho de qué se trataba la isla, pero nos la habían recomendado varias personas y decidimos darle una chance. Fue la mejor decisión que tomamos porque la isla es increíble, con un ambiente super relajado (a veces tanto que te pone nervioso) y con el mejor snorkel de mi vida.

Si te gusta la idea de pasar unos días en tranquilidad y con playas super amplias, este es tu lugar. Tené en cuenta que los precios en la isla son un poco elevados, así que podes llevarte algunas provisiones para ahorrar un poco. Si necesitas disponer de conexión a internet, lo mejor es que te compres una sim malaya para conectarte desde tu celular, en la isla no hay wifi.

pulau kapas (6)

Alojamiento:

Hay varias opciones de alojamiento en la isla y podes ir sin reservar, pero si elegís ir a ver que encontras vas a tener que conformarte con lo que quede. Cuando nosotros llegamos elegimos la habitación doble más barata que encontramos (50 ringgits la noche) en KBC pero nos mudamos a las dos horas cuando nos dimos cuenta de que iba a ser imposible dormir ahí por el calor.

Como no encontramos otra opción, optamos por ir a una habitación compartida que nos dejaron a 25 ringgits cada uno (precio normal 30) en Kapas Homestay.

Como llegar:

Para llegar a la isla tenes que ir desde Kuala Terengganu hasta Marang en un bus local que cuesta 2,50 y tarda unos 30 minutos. Allí está el puerto desde donde salen las lanchas a Pulau Kapas. El pasaje ida y vuelta tiene un costo de 30 ringgits y tarda unos 20 minutos como máximo. Tené cuidado si te ofrecen el barco rápido porque es más caro y tarda como mucho cinco minutos menos. Si ves que te quieren cobrar más de 30, aclarales que queres ir en el barco normal.

Islas Perhentian

Las Perhentian fueron nuestra máxima decepción en lo que va del viaje. Tanto que teníamos pensado quedarnos 10 días y nos fuimos a las 4 horas. No voy a contarte mucho más acá sobre esto, porque todo lo que sentí y no me gustó de la isla no escribí en un post: 4 horas en Perhentians.

perhentian island

Como llegar:

Desde Kuala Terengganu viajamos en un bus local a Kuala Besut (10,80 por persona) y una vez en el puerto compramos un ticket de ferry a 50 ringgits por el trayecto ida y vuelta. Es posible llegar a Kuala Besut también desde Penang, Kuala Lumpur y algunas otras ciudades de Malasia.

Penang (Georgetown)

Mi ciudad favorita en Malasia. Ya fui cuatro veces en total y creo que no me cansaría jamás. Me encanta su gente, su comida, sus colores, su alegría, su vida, su arte. Es una de las ciudades más recomendadas por los viajeros y no se equivocan. La recomendaría una y mil veces, para unos pocos días o para varios, eso lo decidirán ustedes.

Aunque la ciudad tiene mucho para hacer y para ver, no pueden dejar de dedicarle un buen rato a recorrer su arte callejero.

Porque me gusta tanto Penang:

The Indian Boatman

Alojamiento:

En Penang hay tantas opciones de alojamiento como arte callejero, así que seguro vas a encontrar algo que se adapte perfectamente a tu viaje. Nosotros podemos recomendar The 80’s Guesthouse ubicado sobre Love Lane (la calle más famosa de los mochileros) y Magpie Residence, que está un poco más alejado pero es mi lugar favorito porque me obligó a caminar por rincones que nunca hubiera podido descubrir.

Como llegar:

Penang es una ciudad a la que se puede llegar desde prácticamente toda Malasia. Nosotros llegamos desde Kuala Besut en un bus nocturno que nos costó 50,70 ringgits, pero también podes ir desde Kuala Lumpur por unos 38. Si llegas en avión, como hice yo la segunda vez desde Borneo, no te preocupes porque el aeropuerto está super bien conectado con un bus que sale con una buena frecuencia y cuesta 2,70 (cambio justo, no dan vuelto).

Langkawi

Aunque muchos pasan por Langkawi únicamente para viajar de forma más rápida a Koh Lipe en Tailandia, la isla merece una buena visita. Es un territorio enorme, ideal para recorrer en moto, que ofrece muy lindas playas, cascadas y un puente colgante maravilloso. La zona perfecta para disfrutar de la isla es Pantai Cenang.

Además, Langkawi es una isla libre de impuestos así que van a encontrar varios shoppings duty free donde poder comprar todo tipo de cosas a precios muy baratos. Un dato de color: es el lugar con cerveza más barata en todo Malasia (los precios arrancan desde 1,50 ringgits).

Conocé un poco más de Langkawi:

langkawi skybridge (1)

Alojamiento:

Cuando fui sola mientras Nico estaba en Japón me alojé en Langkawi Dormitorio, en una habitación compartida super bien ubicada, con aire acondicionado, baño privado y camas en forma de cubículos que hacía que todo esté ordenado y cómodo. Su dueño es un inglés muy copado que está casado con una mujer malaya amorosa. Lugar más que recomendado.

Para mi segunda vez en la isla, nos quedamos en Soluna Guesthouse que tiene habitaciones dobles desde 40 ringgits la noche con wifi. Queda al final de Pantai Cenang – justo en la punta contraria a Langkawi Dormitorio – y está literalmente en el medio del campo, pero a solo 5 minutos caminando a la playa y a la calle principal.

Como llegar:

A Langkawi se puede llegar desde Penang por medio de un ferry que tiene un valor de 70 ringgits por trayecto, desde Koh Lipe en Tailandia de la misma manera o en avión. El aeropuerto queda a aproximadamente 20 minutos manejando de Pantai Cenang, por lo que un taxi no debería llegar a costar ni 30 ringgits.

El precio fijado desde el puerto hasta Pantai Cenang es de 30 ringgits por un taxi o 10 ringgits por persona en una van compartida.

El itinerario de viaje por Malasia es “post a la gorra”, si considerás que la info te resultó útil, te ayudó a organizarte mejor o simplemente te gustó demasiado como para darme una mano, podes contribuir con que Bitácora Viajera siga creciendo día a día 🙂

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