Blue Mountains y la leyenda de las tres hermanas

Queridas Barby y Anto:

No me acuerdo cuando fue la última vez que les escribí una carta a las dos juntas (de hecho, no estoy segura de haberlo hecho), pero me parece que este es un momento ideal porque quiero contarles, especialmente a ustedes dos, acerca de un lugar que me hace acordar a nosotras: Blue Mountains y las tres hermanas.

blue-mountains-tres-hermanas-australia-11

blue-mountains-tres-hermanas-australia-10

blue-mountains-tres-hermanas-australia-9

blue-mountains-tres-hermanas-australia-8

Katoomba, el pueblito donde se encuentran las Blue Mountains, es chiquito pero muy pintoresco. Hasta que me senté a escribirles no sabía muy bien a qué me hacía acordar pero creo que tiene un aire a Sierra de la Ventana (o tal vez me recordó a las veces que fuimos cuando éramos chicas). Eso sí, las subidas y bajadas del terreno, son agotadoras. Lo bueno es que como se encuentra a más de mil metros de altura sobre el nivel del mar, las temperaturas no son muy elevadas -de hecho, estaba bastante fresco cuando llegamos- así que pudimos caminar sin morirnos de calor.

El camino hasta llegar al mirador fue bastante largo, pero cuando al fin estuvimos frente a frente con las Montañas Azules sentí que valió la pena. Ya saben que soy una fanática de las montañas y que podría pasarme horas y horas sin hacer más que mirarlas, así que no pude evitar que en mi cara se dibujara una sonrisa enorme al estar ahí. El sol brillaba más fuerte que nunca ese día, y las montañas me regalaban un sentimiento de paz inigualable. Parada ahí, con toda esa inmensidad delante, me sentí chiquita pero con una felicidad enorme.

blue-mountains-tres-hermanas-australia-1

blue-mountains-tres-hermanas-australia-12

blue-mountains-tres-hermanas-australia-5

Las Blue Mountains forman parte de un Parque Nacional del mismo nombre que fue declarado como Patrimonio de la Humanidad no por las montañas en sí mismas ni por el tono azul del paisaje, sino por la gran cantidad de eucaliptus que lo habitan ¡Pensar que teníamos uno súper alto y divino en la quinta!

La parte selvática es inmensa y podes estar días enteros para recorrerla toda, creo que por eso mucha gente prefiere tomarse los teleféricos que te trasladan de un lado al otro del parque. Les preguntamos a unos chicos cuánto salía y nos dijeron que pagaron alrededor de 30 o 35 dólares, pero nunca nos quedó claro si también te llevan a las cataratas o no. Nosotros hicimos todo caminando, obvio, pero hasta dónde pudimos. Cuando llegamos a donde creíamos que iban a estar las famosas caídas de agua, sólo encontramos una cascada chiquitisima y un cartel indicando que estábamos en el camino correcto pero que todavía faltaban unos cuántos kilómetros más. Quedará para la próxima porque ese día estábamos muertos y ya ni siquiera teníamos agua para recargar energía ni había un lugar cerca donde comprar.

blue-mountains-tres-hermanas-australia-6

blue-mountains-tres-hermanas-australia-3

blue-mountains-tres-hermanas-australia-7

Pero, más allá de la vegetación y las cascadas, no hay quien no quede impactado frente a las tres hermanas. Estas formaciones de roca superan los 900 metros de altura y parecen estar cuidando de lo que antes eran las tierras de las tribus aborígenes Darug, Dharwal, Wiradjuri y Gundugurra.

Lo interesante de las tres hermanas es que toda su historia gira en torno a una leyenda aborigen, de esas de amor, odio y brujerías. Cuenta la historia que Meehni, Wimlah y Gunnedoo eran tres hermanas muy hermosas que un día se enamoraron de tres hermanos de otra tribu. Como la ley tribal prohibía terminantemente que hombres y mujeres de diferentes tribus contrajeran matrimonio, los hermanos pensaron que era una buena idea hacer las cosas por las malas y quisieron secuestrar a las hermanas. Al ver toda esta situación, un anciano poderoso de la tribu de las chicas, decidió protegerlas con un hechizo que las convertiría en piedra hasta que la tormenta hubiera pasado y ellas estuvieran a salvo.

El problema fue que el anciano murió en una de las batallas y era el único capaz de revertir la situación. Así fue como Meehni, Wimlah y Gunnedoo resignaron su belleza como humanas para seguir deslumbrando a la gente como piedras.

blue-mountains-tres-hermanas-australia-2

blue-mountains-tres-hermanas-australia-4

La historia no tiene absolutamente nada que ver con nosotras, pero estando ahí y teniendo a las tres hermanas frente a mí, no pude evitar sentirlas más cerca, casi como si hubieran estado en ese momento conmigo. ¡Ojalá en algún momento de nuestras vidas podamos disfrutarlas juntas!

Estuvimos unas pocas horas en Katoomba, pero me subí al tren de vuelta con la energía renovada, aire puro en mis pulmones y con un abrazo de ustedes en mi corazón.

Las quiero,

Maru

 ★

Info útil: Cómo llegar a KatoombaPara ir desde el centro de Sydney hasta las Blue Mountains pueden tomarse el tren de la línea North Sydney (vía Homebush) que parte desde la Estación Central. Una vez que están andando tienen que bajarse en la estación Strathfield. Hasta acá es el mismo camino que ya hicimos para ir a ver a los canguros al Parque Morisset. Lo que cambia es que ahora, desde ahí  tienen que tomar la línea Blue Mountains (vía Parramata) que los llevará directamente hacia la estación Katoomba, el pueblo desde donde podrán encontrarse con esta región montañosa tan famosa de los alrededores de Sydney.

El viaje en tren cuesta alrededor de $14,80 dólares ida y vuelta y el trayecto tiene una duración aproximada de una hora y media.

Recordá que viajar con seguro de viaje es muy importante.

¡Encontrá acá los mejores precios y promociones de asistencia al viajero!

6 comments

  1. Diego 22 abril, 2015 at 13:32 Responder

    Me estuve interesando por leer tus articulos, y la verdad el tema de viajar es realmente emocionante, yo viajo pero a lugares muy cercanos de Cusco, Peru, pero conocer y experimentar nuevas culturas es realmente emocionante

    EXITOS!!

Dejame un mensaje!

  Suscribite al blog
SUSCRIBITE AL BLOG

Recibí novedades, descuentos exclusivos, tips viajeros y mucho más en tu mail.

* tranqui, nada de SPAM, yo también lo odio.
×